Mathew Pearl es un escritor joven que centra sus novelas en escritores famosos y con grandes aportaciones a la literatura, ahoandando en sus biografías y transformando sus historias personales en novelas. Ya lo hizo con Poe y con Dante en sus anteriores novelas y ahora lo hace con Dickens, transformando al aclamado escritor del S.XIX en un personajes "de carne y hueso", cercano al lector, dotando sus novelas de realidad y cercanía y cambiando la visión de genio inalcanzable que todos teníamos de Dickens. Pearl intruduce numerosos datos históricos en el libro, fruto de una profunda investigación, acerca de la biografía de Dickens, y los mezcla con personajes y alguna que otra situación ficticia para mayor entretenimiento del lector. En El último Dickens habla de la última novela que escribió el literato, que dejó inacabada pues murió repentinamente en mitad de la escritura. Esta novela trataba de la desaparición de un joven en teoría asesinado por su tío, aunque nunca pudo saberse si la intención de Dickens era terminar el libro relatando su asesinato o su reaparición y venganza. Este suspense eternamente abierto ha sido causa de gran debate entre los seguidores de Dickens. ¿Muero o vive el protagonista de la novela inacabada? En la novela de Mathew Pearl, J.R. Osgood, el editor de Dickens, y su ayudante, se embarcan en una ardua e intrigante investigación para descubrir cuál era la idea de Dickens sobre la resolución de la novela. Intentan hallar escritos o testimonios que orienten el desenlance del libro, pues de esa novela depende la superviviencia de su editorial. Lo que no saben es que no son los únicos que intentan descubrir este final, pues oscuros personajes, por más oscuros aún motivos, quieren destruir cualquier posible desenlace de la obra, y harán lo que sea necesario para acabar con los buscadores de respuetas.
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Libros, ideas, frases míticas, estados.
lunes, 23 de enero de 2012
miércoles, 18 de enero de 2012
El contrato
El matrimonio sueco que escribe bajo el pseudónimo de Lars Kepler, hace un gran trabajo una vez más con su segunda novela. La primera, El hipnotista, ya encantó a los seguidores del género de novela nevela negra pero la segunda es igual de existosa o mejor. Vuelve a ocuparse del caso el inspector Joona Lina, un personaje inteligente, discreto y con una historia personal marcada por la desgracia. Para el lector no es fácil saber qué piensa o qué le pasa a Joona Lina pero es curioso porque eso no hace que se vuleva un personaje frío y desagradable, es misterioso pero se le coje mucho cariño. La historia comienza con una tranquila excursión en barco, a bordo del cual va una activista por la paz, Penélope Fernández, con su novio y su hermana. De pronto toda la tranquilidad se torna terror cuando Penélope vuelve de dar un paseo y descubre a su hermana muerta en el camarote principal y a un hombre persiguiéndola por la cubierta. Joona Lina descubre pronto que la muerte de la joven que ha aparecido ahogada en un barco a la deriva tiene algo muy extraño. Mientras Penélope y su novio huyen de su perseguidor escondiéndose en una isla boscosa luchando por salvar la vida, Joona va adentrándose en los vericuetos del poder, del tráfico de armas y de la corrupción. Un final sorprendente y unos personajes reales y cercanos hacen de este libro una muy buena opción para los que busquen qué leer. Yo lo recomiendo. Me ha gustado mucho.
lunes, 16 de enero de 2012
El verano de los juguetes muertos
El catalán Toni Hill debuta con su primera novela haciendo que su estreno quede bien colocado en las listas de ventas y entretenga al lector con gustos de novela negra con una historia intrigante y misteriosa. Aviso que viene para quedarse. No va a ser la única investigación del comisario Hector Salgado que disfrutemos. El citado personaje es el protagonista del drama. Es un policía Argentino, cuarentón y separado que se parece bastante a los clásicos detectives de este género, exceptuando que no es un bebedor consumado, como suele pasar en este tipo de libros. Al volver de unas vacaciones obligadas se enfrenta a un caso en apariencia sencillo: el suicidio de un adolescente. Sin embargo, no tarda en ir notando que faltan piezas de ese rompecabezas de apariencia sencillo. Con su compañera, Leire, intentará zanjar la muerte de este chico y descubrir cuál fue la verdad de esa noche. El autor habla bastante de las vidas de los detectives, introduce historias personales emotivas y dota de cercanía a los personajes. Escribe con fluidez y con bastantes diálogos, por lo que la acción es rápida y entretenida. Mantiene el suspense hasta el final.
No es gran literatura pero es un libro entretenido, adecuado para el verano o para cualquier momento en el que no se tenga gana de comer mucho el coco y apetezca más una lectura sencilla.
No es gran literatura pero es un libro entretenido, adecuado para el verano o para cualquier momento en el que no se tenga gana de comer mucho el coco y apetezca más una lectura sencilla.
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