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sábado, 17 de diciembre de 2011

El ladrón de tiempo

Decepción. Confiaba en este autor, John Boyne, por su éxito con El niño del pijama de rayas y por otro libro suyo que leí más tarde y que me gustó aún más La casa del propósito especial, pero este ha sido una decepción. En realidad, aunque se ha publicado después de los otro, El ladrón de tiempo es anterior a todos, es el primer libro del autor. Por eso igual es peor, no tiene la madurez ni la capacidad que desarrolló más tarde y que lo convirtieron en un escritor de éxito. El libro, para empezar, carece de un argumento definido. El protagonista es un hombre maduro en apariencia, ancianísimo en realidad, pues ha cumplido ya 250 años. Es un hombre estancado en un cuerpo que no envejece, que a pesar de los muchos años que lleva sobre la tierra, no tiene ningún deseo de abandonarla. Ha vivido hechos históricos, relaciones de todo tipo. Ha conocido a gente famosa y a personas insignificantes. Ha visto el desarrollo del mundo y ha aportado su granito de arena en grandes obras. El libro nos cuenta su presente, marcado por una relación tormentosa con su único familiar vivo, su sobrino Tom, actor de éxito y drogadicto sin cura. También se remonta al pasado, a una historia trágica y al avance mismo de la Historia a través de los siglo. La lección de historia no es muy exhaustiva y la vida del protagonista es insulsa. Los saltos en el argumento confunden mucho, los personajes bailan de un siglo a otro volviendo loco al lector, y la lectura cuesta terminarla.
Me ha parecido un libro bien escrito aunque la época del presente del personaje principal tiene demasiados aspectos desagradables. No es una lectura que aporte nada, es mejor centrarse en obras nuevas de este autor que merecen mucho más la pena.

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho tu critica, criticas pero a la vez resaltas aspectos positivos del libro, de forma que resulta muy "polite". Eso si, debo reseñar como fallo, que has puesto "siglo" en singular cuando deberias haberlo puesto en plural.
    Atentamente: Gonzalo Peñalba Perdices

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